El misterio de la Noche de San Juan

Noche del 23 al 24 de junio

Santi García (24/06/2019 14:10)

Una de las noches más esperadas de todo el año tiene un origen muy alejado de lo que celebramos en la actualidad: la cultura celta y el tránsito al verano.

A pesar de su tremenda popularidad actualmente, las raíces de la celebración de la Noche de San Juan se pierden en el tiempo y no se conocen con absoluta certeza. Esta celebración tiene lugar en prácticamente toda España y muchos otros lugares del mundo y reúne a miles de personas durante la madrugada del 23 al 24 de junio en torno a una hoguera (a poder ser en una playa). Durante la última década se ha convertido en una divertida fiesta popular, pero antes de eso se le concedía un significado religioso y, mucho antes, uno pagano.

Las religiones antiguas daban una gran importancia al comienzo y final de las estaciones, que marcaban su cosecha y ritmo de trabajo, y al fuego. Por ello, la proximidad del solsticio de verano y la presencia de hogueras no parece ser algo casual. Aunque puede asociarse con la cultura celta y no es descabellado pensar que fueron ellos quienes popularizaron esta celebración, las llamas eran un poderoso símbolo de purificación o fertilidad, entre otros. Durante esa noche se celebraban rituales que buscaban atraer la buena suerte, espantar a los espíritus malignos o asegurar las cosechas.

Pero ¿cuál era el motivo de celebración aquella noche? Una de las teorías sostiene que, ya que a partir del solsticio de verano los días se van acortando cada vez más, la reunión en torno a las hogueras buscaba extender el máximo tiempo posible la presencia de luz y dar ánimos al Sol, que iría agotándose hasta volver con las fuerzas restauradas en el solsticio de invierno para estirar los días de nuevo.

El cristianismo acoge esta festividad al igual que sucedió con otras como Halloween. Según se cuenta en los textos sagrados, Juan Bautista nació en el solsticio de verano y para que sus parientes supieran de la noticia, Zacarías mandó encender una gran hoguera que conmemorase el nacimiento de su hijo. Lo más probable es que la fecha fuese elegida a propósito para coincidir con el solsticio y se mantuvieran las hogueras como parte de la celebración para crear puntos en común con los pueblos paganos.

Durante el medievo, cuando la religión cristiana estaba en pleno apogeo en Europa, los creyentes encendían hogueras y celebraban el nacimiento de San Juan Bautista con diversos ritos en torno al fuego entre los que siempre estaba presente la señal de la Cruz. Con el tiempo la estricta supervisión de los religiosos se relajó y estas fiestas adquirieron un carácter más popular que incluía otras costumbres como vestir de blanco (color símbolo de pureza al igual que el fuego), entrar en el mar y saltar olas para atraer la buena suerte o saltar sobre la hoguera. El paso del tiempo ha actualizado la Noche de San Juan y ya no es ni la serie de ritos paganos de la antigüedad ni la celebración cristiana de hace siglos. En España, cada ciudad o pueblo tiene sus particularidades a la hora de celebrarla y esta ha llegado a traspasar la península.

En países latinoamericanos como Perú o Colombia, por ejemplo, la Noche de San Juan es llamada Inti Raymi, una fiesta en honor al dios Sol inca que tiene lugar coincidiendo con el solsticio de invierno del hemisferio sur.

Cada artículo publicado en «lareddelmisterio.com» es responsabilidad de su autor y del/de los responsable/s del canal en el que se publica. «lareddelmisterio.com» no puede garantizar la veracidad de la información publicada, ni se adhiere a ninguna opinión. «lareddelmisterio.com» únicamente se hace responsable de los artículos publicados con su firma. No obstante, no se publicará ningún artículo que vulnere ninguna ley vigente en España y, si se hubiese publicado por error o desconocimiento, será retirado inmediatamente en cuanto se tenga constancia.