El misterio de la necrópolis de los gigantes

Arqueología y misterio

Santi García (01/10/2019 23:20)

Hace algunas fechas, la comunidad científica se sorprendió cuando aparecieron necrópolis con casos de gigantismo en Asia Oriental, en Roma o incluso en Andalucía.

Por fechas, la aparición más sorprendente es la realizada en la Cantera de Murviedro (Lorca, Murcia), donde ya en los años 50 del siglo pasado se hablaba de que en tiempos remotos los gigantes habitaban estas tierras.

No es extraño este tipo de transmisión oral, ya que la propia ciudad de Lorca posee un origen mítico entroncado directamente con la Guerra de Troya; en este sentido la tradición marca que un príncipe troyano llamado Elio, quien tuvo que huir hacia occidente, se juntó en su periplo aventurero con un aliado griego llamado Croca, y ambos fundaron Eliocroca (nombre que recibió en época romana esta ciudad). Del mismo modo, y entroncado con los mismos dioses, se habla de que la ciudad tuvo su origen gracias al dios del sol, Helios, quien quiso gobernar por sí mismo a Lorca. De ahí también el vocablo Helios y Kraton (gobierno): la ciudad gobernada por el sol.

Y, si la ciudad estaba regida por un dios, es normal que se desarrollaran las leyendas de casos de gigantomaquia asociadas a estas tierras. Lo curioso de estas historias es que, de nuevo, tienen una base de realidad muy importante.

Los casos de gigantismo en la antigüedad no eran muy comunes con los datos que tenemos en la actualidad, pero tampoco eran extraños. Y cada cierta distancia debían conocerse a estos «gigantes» de al menos 2.02 metros. Para los habitantes de la zona eran considerados semidioses y tratados como tales, como seres que interceden en la tierra y que pueden marcar el destino de las personas. Los ritos funerarios asociados a sus tumbas así lo demuestran.

Como decimos, el caso de Murviedro así nos lo confirma también. Una necrópolis de la edad del Bronce muy próxima a la famosa cantera de piedra actual y que en la década de los años 50 se dio a conocer por unos trabajos en la propia cantera que nada tiene que ver con la arqueología, pero donde aparecieron, según los propios obreros, restos de individuos de más de 4 metros de altura.

En el año 2002 fue excavado el poblado asociado a la necrópolis por Andrés Rodríguez (director del museo de Lorca), Balanza y Bellón Aguilera, donde se pudieron documentar las zonas de servicio, pero que no llegan a demostrar nada.

Un grupo de ancianos que ronda entre 70 y 80 años sí realizaron varias manifestaciones al respecto, esto es, la tradición oral de nuestros ancestros, que nunca debemos dejarla de lado. Aseguraban que «allí salieron huesos y útiles prehistóricos, es cierto, pero también encontramos en una detonación un hueco en la pared que contenía un grupo de seres gigantescos, muy extraños, y desde luego el secretismo con que se llevó su extracción y que no se diera noticia de ellos, o que luego no estén expuestos con lo demás encontrado en esa cantera, nos hace sospechar que no interesa que la gente sepa qué o quiénes eran esos gigantes que vivieron en Lorca hace milenios». Si esto es cierto, es muy normal que la mentalidad colectiva haya quedado impregnada con esos gigantes que poblaban la tierra en tiempos remotos.

Si seguimos la pista, podemos también documentar restos de gigantismo en Ohio y en Rusia, además de los que hemos comentado al inicio del artículo. Es muy curioso que en varias zonas del planeta se hayan encontrado.

Que no tengamos datos sobre algún aspecto, que tengamos pocos o que, simplemente, los tengamos pero no sepamos verlos o interpretarlos, no significa que no existan. Ahí es donde comienza el misterio. Seguiremos investigando.

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